Toxína Botulínica

La toxina botulínica es uno de los procedimientos estéticos con mayor demanda en la actualidad. 

La contracción de los músculos de la mímica facial en forma continua van generando arrugas de índole dinámico que se van haciendo cada vez mas evidentes,  y con el paso del tiempo incluso en el reposo.

Teniendo en cuenta esto tendremos claro que la indicación para el uso de toxina botulínica son las arrugas dinámicas generadas por la expresión facial, ubicadas generalmente en el tercio superior de la cara (frente , entrecejo y patas de gallina). 

De igual forma las arrugas producidas por el envejecimiento, gravedad o exposición solar tienen un origen y por lo tanto un manejo diferente.

La toxina, tras su colocación,  genera un bloqueo entre la señal nerviosa y el musculo, lo cual produce una modulación de la fuerza de contracción del mismo dependiendo de la dosis utilizada, hasta lograr su parálisis si ese es el efecto deseado.

Este efecto debe se evaluado por el aplicador para lograr ni mas ni menos qu el efecto deseado y depende de las condiciones de cada paciente.

El efecto no es inmediato y toma alrededor de siete días en instaurarse y presenta una duración temporal de entre cuatro y seis meses.

Durante este tiempo son atenuadas estas arrugas dinámica pero sin generar una falta de expresividad ni aspectos artificiales

Al cabo del tiempo y de común acuerdo se pueden realizar nuevas aplicaciones para así mantener el efecto de rejuvenecimiento.

Un vez realizada la evaluación personalizada se decide el número de unidades a aplicar en cada uno de los sitios que se desean mejorar.

La aplicación es un procedimiento breve, alrededor de diez minutos, y básicamente indoloro de carácter completamente ambulatorio.

Los resultados son muy naturales y satisfactorios si se observan los protocolos que hemos delineado.